Un clásico que se reinventa

 

Uno de los primeros tocados que yo empecé a diseñar fue el “tipo plato”. Antes de ir a clase los hacía sin conocer su nombre, sus técnicas, los empecé a hacer de forma autodidacta. Cuando me fui a Madrid, a obtener el título de Sombrerería, y me dicen que este tipo de tocado se llama “plato”, qué desilusión. Quería un nombre bonito, exótico como se merece.  Para mí es uno de los  diseños más favorecedores y más versátiles, se pueden hacer de mil tamaños distintos, complementar con uno y mil materiales, plumas, velo, pedrería, flores, piculinas, sedas, swarosvki… todo con lo que sueñes se puede hacer en este tipo de tocados.

Estos son algunos de los últimos que he diseñado:

Otra de las características y bondades de este tipo de tocado es que no tiene edad. Este diseño fue para la madre de una novia, en azul y dorado, elegante juego del tul y el faisan.

Este diseño de fantasía fue para la cuñada de los novios, tocado sencillo, pero no por ello inapropiado. Su sobreidad le hace ser exclusivo y único, tal y como nuestra chica quería. Detalle de flor en seda salvaje fucsia.

 

 

Este maxi plato de fantasía lo diseñe para la prima de la novia. Ella quería algo espectacular y grande y así lo hice.

 

 

Como podéis ver, este tipo de tocado nos da múltiples opciones y posibilidades, fácil de combinar con diferentes estilismos. ¿Soñáis ya con el vuestro?

 

 

 

 

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